Autorizado aterrizaje!

Publicación profesional orientada a difundir la historia aeronáutica de Chile, tanto militar como civil. Complementariamente a tratar temas afines tales como; armamento aéreo, aviónica, conmemoraciones, anécdotas, etc.

lunes, 11 de febrero de 2008

Presentación


Manutara es nuestro nombre y es algo decidido con mucha razón y corazón.
Originalmente es la palabra con que la antigua cultura Rapa-nui nombró a una particular variedad de golondrina de mar, que aún hoy acude cada año a nidificar en la lejana isla de Te Pito Te Henua, más conocida por la mayoría como Isla de Pascua. Dicho nombre, Manu-tara, significa literalmente "ave de la fortuna" ya que su masiva llegada implicaba la disponiblidad de un invaluable recurso imposible de obtener en otras épocas del año: huevos frescos.
Quizá parezca algo frivolo o trivial, pero si ponemos en perspectiva hechos como el continuo aislamiento, una creciente sobre población y hacinamiento, sumado a cultivos cada vez más menguados y de menor calidad, el arribo del Manu-tara debió ser una verdadera bendición de los dioses, la que se celebraba con rituales y festividades. Sin embargo, ni el mítico benefactor alado pudo salvar a Rapa-nui primero de la más espantosa guerra civil y luego (tras ser redescubierta por el holandés J. Roggeween el 5 de abril de 1722, dia de Pascua de resurrección de ese año) de siglos de epidemias, pillaje y esclavitud.
Integrada a Chile el 9 de septiembre de 1888 por la misión naval liderada por Policarpo Toro, Isla de Pascua no encontró -sin embargo- su verdadero lugar en el ideario nacional hasta aquel 19 de enero de 1951 cuando un nuevo "Manu-tara" se posó en la isla, capturando la imaginación de los isleños sino la de todo Chile: la espectacular misión de la Fuerza Aérea de Chile encarnada en nueve valientes, profesionales y muy dedicados hombres del Grupo Nº 2 (a bordo de una leyenda de la aviación mundial, el PBY Catalina) quienes unieron por vez primera en vuelo el continente americano con la distante insula, abriendo así un nuevo y dinámico capítulo en la historia de Rapa-nui, el cual se prolonga hasta nuestros días.
De hecho esta notable hazaña y otra de similar calibre, el cruce de Los Andes por el Tte. Dagoberto Godoy, son las únicas efemérides aeronáuticas de las cuales la opinión publica nacional se recuerda, dejando en el olvido a decenas de otros logros, que si bien pudieren resultar menos coloridos no son para nada menos importantes y trascendentes.
Hemos tomado pues, como algo de nuestra herencia, aquel socorrido nombre polinésico: Manutara... no solo por ser algo de rápida asociación por su naturaleza histórica y ya tipicamente chilena, sino que también como nuestro logo lo simboliza, para que el "ave de la fortuna" nos guíe a todos desde la noche del desconocimiento al luminoso amanecer del verdadero saber, patrimonio de todos los que aman la aviación y ¿por qué no? a nuestra patria.
¿Quienes somos?
Líder de vuelo: Danilo Villarroel C. (Delta), Editor, Historiador, Corresponsal Aéreo, Investigador y Escritor aeronáutico.
Wingman: Anselmo Aguilar U. (Alfa), Ingeniero Civil, Investigador y profesor de la Academia Politécnica Militar.
Piloto de ataque: Rodolfo Martínez U., Diseñador Gráfico, Ilustrador y escultor, Licenciado en Literatura Inglesa.

In memoriam

Comenzamos hoy con un sentido y respetuoso saludo a don José Nuñez Rousseau... "el comandante Nuñez" (Q.E.P.D.), querido amigo y mejor persona, último sobreviviente del mítico vuelo del Manutara (gesta que da origen al nombre de nuestra editorial) a quien el todopoderoso llamara a integrarse a las filas del infinito el viernes 8 de febrero de 2008.
Su partida nos llena de pesar y desazón, más nos conforta el haber tenido el privilegio de compartir sus multiples y amenos recuerdos e historias, amén de su siempre presente y grato buen humor... como el siempre decía -cuando le preguntaban- "estoy bien... hasta que me muera"
Hasta siempre comandante!